domingo, 24 de enero de 2010


So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail? A smile from a veil?
Do you think you can tell?

And did they get you trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees? Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change? And did you exchange
a walk on part in the war for a lead role in a cage?

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl,
year after year,
running over the same old ground. What have we found?
The same old fears,
wish you were here.

sábado, 16 de enero de 2010


Que lindo fue verte, sin duda una de las noches mas hermosas de mi vida.

viernes, 15 de enero de 2010


Por fin llego el día, no puedo creer que te voy a ver hoy. Después de todos los desencuentros que tuvimos, cuando fui a España tocabas en Argentina, y cuando volví te fuiste a España jaja. En fin espero que cantes “rubia de la cuarta fila” aunque va a quedar medio colgada la canción y si no de todas formas me alcanza con el CD nuevo.


Virus de la madrugada
cuento de hadas
groupie de MTV
la balada despeinada
de esta noche te la debo a tí.

Sin negar que escribo por encargo
para huerfanitos de calor
tan amargos, tan malitos, como yo.

Rubia de la cuarta fila,
crece lo que tengas que crecer
zumo de humo con tequila
cambio mis arrugas por tu acne

En la tiza de tus ojos
hay cenizas de naranjo en flor
y pavesas del rastrojo del amor

darara darara darara
darara darara darara

en mi traje viejo caben,
casi, casi, todos los demas
los que suben, los que saben
los que duelen, los que huelen mal

mis legañas, mi ruleta rusa,
una musa un cuarto de alquiler
dos Españas, 7 besos de mujer.

Rubia de la cuarta fila.
hablame de tu portate mal
mantoncito de manila
con un piercing rojo en el ojal.

Cuelgate de quien te quiera,
no te mueras más que por amor
cuando yo tenia tu edad
era mayor.

Me pidieron que improvise
y en los bises te mandé un bombín,
los veranos son tan grises
los otoños solos de violin

y que salga el sol po algeciras
y la media luna por Bagdad
y los sueños sean mentiras de verdad.

Rubia de la cuarta fila,
carterita para el buen ladron
lagrimón de cocodrila
juego de dalila con sansón

No le cierres la ventana
a la aurora que rompe el cristal
que la hora es el principio del final

Rubia de la cuarta fila
dos pupilas que me tratan bien
Rubia de la cuarta fila
descarrilame el ultimo tren

Rubia de la cuarta fila
tragaperras de la vanidad
Rubia de la cuarta fila
clorofila de la soledad.


domingo, 10 de enero de 2010


Terminaron los agitadísimos y tan esperados primeros días de Enero, así que comienza la lucha contra el aburrimiento. Ya veremos que hacemos para entretenernos hasta el próximo enero jaja mentira tampoco la pasamos tan mal.

Hoy vienen los “Guasones” al tele bingo y espero que toquen las únicas dos canciones que me se. Y si no ni me importa porque después de tantos quilombos a causa del cansancio pos- primeros días de Enero y también gracias a la colaboración de mi prima, me voy a Trelew en 5 días a ver a Sabina con la sonrisa mas grande que una persona puede tener.

Chau amores me voy a celebrar que tengo mi entrada escuchando un tema de Eric Clapton mientras cocino.

Paz.

martes, 5 de enero de 2010

Como si todavía te quisiera igual que antes de nuestro “adiós, me voy porque alguna vez creí poder sacarte de mi vida”.

viernes, 7 de agosto de 2009

Este Ya





Este Adios no maquilla un hasta luego
este nunca no esconde un ojala
estas cenicas no juegan con fuego
este ciego no mira para atras.

Este notario firma lo que escrib
esta letra no la protestare
ahorrate el acuse del recibo
estas visperas son las de despues.

A este ruido tan huerfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazon podrido de la latir.


Este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos ya no lloran mas por ti.


viernes, 17 de julio de 2009

Asi estoy yo sin ti

Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson,
oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso...
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí,
huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel,
errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto...
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir,
violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil,
macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

jueves, 9 de julio de 2009

Imaginacion


Un cazador viaja a África y se lleva a su perrito foxterrier para no sentirse solo. Un día el perrito, persiguiendo mariposas, se aleja y se extravía, comenzando a vagar por la selva.
De repente, el perrito ve venir corriendo, una pantera enorme.
Seguro de que la pantera lo quiere devorar, piensa rápidamente que puede hacer. Ve un montón de huesos de un animal muerto y se pone a mordisquearlos. Cuando la pantera está a punto de atacarlo el perrito dice:
-¡Uauuh…! ¡Qué rica estaba esta pantera que me acabo de comer!
La pantera oye lo que dice, frena en seco, gira y huye despavorida pensando: “!Este raro animal es capaz de comerme a mí también”.
Un mono, que andaba trepando en un árbol cercano y que había visto y oído toda la escena, sale corriendo tras la pantera para contarle como había sido engañada por el perrito. Pero el perrito, que tiene una fina audición, oye al mono chivato contarle todo a la pantera, y la respuesta que ésta, muy enojada, le da al mono:
-¡Súbete a mi espalda y busquemos a ese perrito maldito, a ver quién se come a quién!
Ambos salen a la búsqueda del Foxterrier. El perrito ve regresar a la pantera, ahora con el mono chivato encima “¿Y ahora, qué hago?”- Se pregunta. En vez de salir corriendo, acto que posiblemente habría sido su perdición, se queda sentado dándoles la espalda como si no los hubiera visto. Cuando la pantera está a punto de atacarle, el perrito dice:
-¡Pero qué mono más sin vergüenza! ¡Hace media hora que lo mandé a traerme otra pantera y todavía no ha aparecido!


Como decía Albert Einstein, en lo momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.

sábado, 25 de abril de 2009

if

Si cundieran
los milagros, si no tuvieran
alergia a la primavera
las amapolas,
si pudiera,
ángel travieso,
bucear
por los sótanos de un mar
preso
en una caracola,
si no viajara
tan sola
la luna
que se dispara,
tan hambruna
y tan despacio
por el espacio,
si se muriera
la muerte en un accidente
de carretera,
si tremolara
desde el palacio de Oriente
la bandera
tricolor de la tercera
república en el balcón,
si sirviera
esta canción
para que tú me absolvieras,
si no me doliera
tanto el corazón…



martes, 7 de abril de 2009

El porceso es tal cual. Acá mi versión (Un tanto exagerada, pero admitámoslo, al menos uno de estos pensamientos se nos cruzó por la cabeza en algún mometo).


-¿Vamos a tomar algo por ahí?

Y ahí arranca.

¿Qué me pongo? ¿Los jeans, la pollerita, el vestido nuevo, los mini shorts, el pantalón blanco que me hace ver como una heladera, el chupín, la musculosa que me hace buenas gomas, el top escotado? El jean me hace buen culo, el vestidito es bobo, los mini shorts anuladísimos, el top es de yiro, para la muscu hace frío. De negro. Nunca falla. ¿Qué pido? ¿Caipiroska o Daiquiri? Whiskey es macho. ¿Me relajo y tomo o me controlo? Me controlo. No, mejor relajo. ¿Y si me gusta? ¿Beso o espero? ¿Y si beso, da cortarla ahí o sigo? OK, de repente que pase algo, me acuesto, el pibe me encanta. Mañana veo. Si no me llama todo OK. ¿Y si me gusta mal? ¿Y si no me llama después y me siento una porquería toda vacía? ¼ kilo de Tramontana y Dulce de leche tentación y fono con las amigas. Me quiere mucho poquito, nada. ¿Te llamó? No, pero todo bien, estoy súper relajada con el tema. O me llama y empezamos a salir una, dos veces, tres y de repente me doy cuenta que estoy enamorada, ENAMORADA así en mayúsculas. Ir de vacaciones juntos, viajar... Todo sigue fluyendo. ¡Y tengo un proyecto! El príncipe azul existía. No era un mito. Quiero vivir en un PH en Almagro con patio y terraza como para hacer asaditos con los amigos de el y los míos. Mamá y papá pueden caerse los domingos. Que le cope leer. Eso. Y que no escuche Folklore. ¿Me casaría de blanco? Mejor algo color natural, crema. ¿Haría fiesta? Una fiesta sale un huevo. Mejor algo tranqui con tragos y amigos y ya. Pero con Dj, eso sí. Bailar. ¿Me casaría, punto? De repente un civil sencillito. Hijos. Me coparía mínimo el casalito. Y si es una sola que sea una mujer. Las mujeres son más fáciles. Y un labrador dorado o marrón chocolate. Comprar el cachorro con los chicos así se llevan bien. Los colegios. Ni loca las mandaría al mismo colegio que yo. ¿Mixto? Definitivamente. Religioso no. Tampoco más de dos, quiero seguir laburando. Porque tampoco quedar fuera del mercado laboral y mañana separarte y estar en la lona y, y?

-Sí, dale, me copa la idea. ¿Me buscás tipo 8?


Fuente: OHLALÁ web

sábado, 4 de abril de 2009


"Tengo tanta necesidad de tu amistad. Tengo sed de un compañero que respete en mí, por encima de los litigios de la razón, el peregrino de aquel fuego... !Estoy tan casado de polémicas, de exclusividades, de fanatismo! En tu casa puedo entrar sin vestirme con un uniforme, sin someterme a la recitación de un Corán, sin renunciar a nada de mi patria interior. Junto a ti no tengo ya que disculparme, no tengo que defenderme, no tengo que probar nada. Como en Tournus, hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí simplemente al Hombre"

Antonie de Sant Exupery.

viernes, 13 de marzo de 2009



You give me peace.

sábado, 13 de diciembre de 2008



Que hermosa que sos Cordillera :)

miércoles, 29 de octubre de 2008

A LA DERIVA

El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque. El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras. El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho. El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento. Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.

-¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña!

Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.

-¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!

-¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.

-¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!

La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.

-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.

Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo. Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú. El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito -de sangre esta vez- dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte. La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados. La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.

-¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.

-¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.

El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única. El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración. El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú. El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje. ¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay. Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente. De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho.¿Qué sería? Y la respiración...

Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...

El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.

-Un jueves...

Y cesó de respirar.

FIN





martes, 9 de septiembre de 2008



Creo que te conocí hace algún tiempo gracias a Resumiendo, y a partir de ahí no dejo de buscar tus canciones, de mas esta decir de que sos uno de mis genios musicales favoritos, podría escribir mas cosas de este genio pero voy con poco tiempo. Joaquín Sabina te ganaste un espacio en mi fanatismo.